Más de Camilo José…

“Es grave confundir la anestesia con la esperanza;

también lo es, tomar el noble rábano de la paciencia

por las ruines hojas -lacias, ajadas, trémulas-

de la renunciación.

 

En este valle de lágrimas faltan dos cosas:

salud para rebelarse

y decencia para mantener la rebelión;

honestamente y sin reticencias,

con naturalidad y sin fingir extrañas tragedias,

sin caridad, sin escrúpulos, sin insomnios

(tal como los astros marchan

o los escarabajos se hacen el amor).

Todo lo demás es pacto y música de flauta.

 

No quiere decirse que el oro

sea menos verdad que la palabra,

y sí, tan sólo,

que la palabra de la verdad

no se escribe con oro,

sino con sangre

(o con mierda de moribundo,

o con leche de mujer,

o con lágrimas).”